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" Historia del Jiu Jitsu por Marcelo Melo, PARTE 2. "

En julio de 1914, el valiente Maeda de 1,64m y 68kg, según consta, desembarcó en Brasil para hacer raíces y cambiar la historia del deporte.

Coleccionaria muy buenas historias  en tierras brasileñas. En el caso del Jiu-Jitsu se estableció en Belém do Pará.

Un día, fué desafiado por  un capoeirista conocido como "Pie de Pelota", que medía 1,90m y pesaba casi cien kilos. Maeda no se hizo de rogar e incluso le dejó llevar al osado rival un cuchillo para el desafío. El japonés lo desarmó, derribó y lo finalizó al brasileño.

A partir de ahí, se ganó el apodo de Conde Koma, como se hizo tradición entre los profesores de Jiu-Jitsu llamarlo, y empezó a desafiar a peleadores famosos del Arte del Boxeo. Fue lo que hizo con el afamado boxeador americano Jack Johnson, que jamás aceptó la lucha.

El Conde Koma, fué el promotor del primer campeonato de Jiu-Jitsu del país, aunque fué mas bien un festival de luchas y desafíos para promover el deporte desconocido hasta entonces.

Los investigadores Luiz Otávio Laydner y Fabio Quio Takao encontraron, en la Gaceta de Noticias, del 11 de marzo de 1915, las reglas del evento acordadas para donde se celebraría en el Teatro Carlos Gomes, en Río de Janeiro, entonces capital del país. Koma anunciaba las primeras reglas de nuestro Jiu-Jitsu, un reglamento con diez leyes simples:

1. Todo luchador deberá presentarse decentemente, con las uñas de las manos y de los pies perfectamente cortados;

2. Deberá usar traje kimono, que el Conde Koma le facilitará;

3. No se permite morder, arañar, coger con la cabeza o con el puño;

4. Cuando se haga uso del pie nunca se hará con la punta y sí con la curva;

5. No se considera vencido el que tenga las espaldas en tierra aunque haya caído primero;

6. Lo que se considera vencido lo demostrará dando tres palmadas sobre el acolchado o sobre el cuerpo del adversario;

7. El juez considerará vencido lo que por efecto de la lucha no se recuerde que debe dar tres palmadas;

8. Las luchas se dividirán en turnos o encuentros de cinco minutos por dos de descanso. Teniendo el juez de campo que contar los minutos en voz alta para una mayor comprensión del público;

9. Si los luchadores caen fuera de la alfombra, sin que ninguno de ellos haya avisado, el Sr. Juez debe obligarlos a colocarse de nuevo en el centro del acolchado, de pie, frente a frente;

10. Sustituir en sus obligaciones al señor. Juez los srs. Los miembros del jurado. Ni la empresa ni el luchador que venza es responsable del mayor mal que pueda sobrevenir al vencido, si por tenacidad no quiere dar la señal convenida para terminar la lucha y declararse vencida.

* Quedan invitados los doctores en medicina, los representantes de la prensa local y los profesores de física y esgrima que se encuentren en el recinto a tomar parte en el jurado.

En 1917, un adolescente de nombre Carlos Gracie (1902-1994) vio por primera vez, en Belém, una presentación del japonés que era capaz de dominar y finalizar  a los gigantes de la región. Como era amigo de su padre, Gastón Gracie, Maeda accedió a enseñar al niño inquieto el arte de defenderse.

En sus clases, enseñaba a Carlos y a otros brasileños -como Luiz Francia, que más tarde sería maestro de Oswaldo Fadda - los conceptos de su arte: en pie o en el suelo, la fuerza del oponente debería ser el arma para la victoria; para acercarse al adversario, el uso de patadas bajas y codos deberían ser los artificios antes de llevarlo al suelo. Para la evolución en los entrenamientos, se ayudaba del randori, el entrenamiento junto  con un compañero.

Carlos Gracie se entregó por completo al Jiu-Jitsu y, para lamento de la madre que soñaba ver más diplomáticos en la familia célebre, pasó a inculcar en los hermanos el amor por el arte. En 1925, uno de los ocho hermanos (Oswaldo, Gastón Jr., George, Helena, Helio, Mary e Ilka), Carlos abrió en 1925 la primera academia de Jiu-Jitsu de la familia Gracie. En los periódicos, el anuncio era una obra maestra de la comercialización: "Si usted quiere tener un brazo quebrado busca la academia Gracie".

Como puede apreciarse en el cartel, Maeda o ya mas conocido como el Conde Coma, llegó a franjearse una auténtica fama de luchador que aceptaba cualquier tipo de retos.

Publicado el 2018-05-27, a las 13:42:12

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